• A NOOK TO STAY

    Do not summon any longer, María,
    the soul of destitute things
    that are no more than the bones of this dead house.

    Do not look for the emptiness of your body in the walls
    that do not know about you
    that do not ask about you;
    nor for the scars in the air
    of the embalmed blue
    that's only here as proof of an abolished sky.

    The landscape is all that you see,
    but it doesn't know you exist,
    just as these things will tell nothing about you,
    about your wounds.

    Remember, María,
    that you are the house and the walls
    that you came to demolish
    and that childhood is the territory
    in which the spook longs for
    I don't know what dark nook to stay on.... more »

  • BROKEN PORT

    If you knew that outside the house
    tied to the bank of this broken port
    there is a river burning
    just like the sidewalks.

    That when it touches the ground
    it's like a desert tumbling down
    and it brings lighted up grass
    so that it goes up the walls,
    even though you come to believe
    that the wall disturbed by the creepers
    is a miracle of humidity
    and not of the ashes of the water.

    If you knew
    that the river is not of water
    and does not bring ships
    or logs,
    only little algae
    grown on the breast
    of sleeping men.

    If you knew that this river flows
    and that it is like us
    or like all that sooner or later
    will have to sink in the earth

    You don't know,
    but sometimes I've seen it
    it is part of those things
    that when going away
    seem to stay on.... more »

  • CASA DE PIEDRA

    Era corriente
    y deslucido
    y mohíno
    el ademán,
    con que dábamos la espalda a la casa de piedra de mi padre
    para ondear faldas floreadas
    y de luz
    en nuestro puerto desecado.

    Por primera vez
    y sin nodriza,
    bordeábamos la arcada de la tarde,
    todo para no ver
    las manos de piedra de mi padre
    oscureciéndolo todo,
    sus palabras de piedra y cascarrina
    lloviendo en el jardín de la sequía.

    Y nosotras en fuga hacia calles blanqueadas
    y farándula de mediodía
    y ellos repitiendo
    en la puerta de piedra:
    catorce años,
    falda corta,
    zapatos rojos sin usar.

    Éramos en avidez musical
    y de fasto
    y malabares,
    ante la lustrosa acera,
    antes de quedarnos parados
    y sin voz
    para ver la desolada estampa,
    la ruina.

    Pues el silencio,
    que no el bullicio de los días,
    atraviesa.
    El silencio,
    que son treinta y dos ataúdes
    vacíos y blancos.... more »

  • DESERT

    The land that water never wished to touch
    is the desert to the North growing like a desolation of light.
    But the men that have seen the wilderness
    - its uneventful breadth -
    know that it is not true that the land is parched out of a whim,
    or without any kindness,
    that it its way of showing
    that which goes by without us.


    2

    It is for the god of the uninhabited
    that invisible temples are raised
    in the commotion of the desert.
    It is for him
    that the dwarf trees incline in the sand
    their humble, fervent
    branches.
    It is so that you do not cling to yourself
    that there exists a god of absence
    a lord of the desert
    that knows
    that as the shadow
    there are things that exist
    by the strength of a light
    that abandons them.... more »

  • DESIERTO

    La tierra que jamás quiso tocar el agua
    es el desierto que al Norte está creciendo como un estrago de luz.
    Pero los hombres que han visto el despoblado
    - su amplitud sin sobresaltos -
    saben que no es cierto que la tierra está reseca por capricho,
    o sin ninguna bondad,
    es nada más su manera de mostrar
    lo que transcurre bellamente en nosotros.


    2

    Es para el dios de lo deshabitado
    que se alzan templos invisibles
    en la borrasca del desierto.
    Es para él
    que los árboles enanos inclinan en la arena
    sus ramas humildes,
    fervorosas.
    Es para que no te aferres
    que existe un dios de la ausencia,
    un señor del desierto
    que sabe
    que como la sombra
    hay cosas que existen
    por la fuerza de una luz
    que las abandona.... more »

  • FEAR

    Mother,
    gather for me the sound of the rain on grandfather's roof
    tell me about the night when I discovered the thirst for the cliffs
    and about how you detached the fire of the light
    to allow our meeting with our first demons.
    Remember our eternal stay in the nooks of the house
    when grey afternoons still rained on the sand
    and the moldy rain came with April
    and I was not yet afraid.... more »

  • INTOLERANCES

    It is not the same thing to say I forgive
    the long wait,
    the quiet,
    the grief,
    the oak sadness of the rooms
    and of things there weighing down.
    It is not the same thing to say
    that I forgive that,
    or that I do not see
    importance
    or excess
    in the happy unconsciousness of trees
    but I do see it
    instead
    in saying
    that the world thus
    - hard-fought or razed -
    sometimes was
    an awkward voice,
    unincitable,
    that thinks stones are immobile
    and that their stillness
    of time and sorrow
    and your own eyes
    are what there is
    and nothing more.

    For I forgive
    because the unconscious beauty of things
    is beautiful
    as is the ungovernable
    breeze
    but also
    as is sad,
    unforgivable
    and grey
    the appearance
    of the men without faith
    and the muffled stillness
    that intact beings
    and things have.... more »

  • INTOLERANCIAS

    No es lo mismo decir que yo perdono
    la larga espera,
    la quietud,
    la pesadumbre,
    la tristeza de roble de los cuartos
    y de las cosas por ahí pasando.
    No es lo mismo decir
    que yo perdono eso,
    o que no veo,
    importancia
    o desmesura
    en la feliz inconsciencia de los árboles
    pero si la veo
    a cambio
    en decir
    que el mundo así
    - reñido o arrasado -
    a veces era
    una voz torpe,
    insublevable,
    que cree que las piedras son inmóviles
    y que su quietud
    de tiempo y pesadumbre
    y que tus propios ojos
    son lo que hay
    y no son más.

    Pues yo perdono
    porque es bella
    la inconsciente belleza de las cosas
    como lo es la brisa
    ingobernable
    pero también
    como triste
    imperdonable,
    y gris
    es la estampa
    de los hombres sin fe
    y la quietud sorda
    que tienen los seres
    y las cosas intactas.... more »

  • LA MERIENDA

    También acuérdate María
    de las cuatro de la tarde
    en nuestro puerto calcinado.
    Nuestro puerto
    que era más bien una hoguera encallada
    o un yermo
    o un relámpago.

    Acuérdate del sol encendido,
    de nosotros rascando el lomo de la tierra
    como para desenterrar el verde prado.

    El solar donde repartían la merienda,
    nuestro plato rebosante de cebollas
    que para nosotros salaba mi madre,
    que para nosotros pescaba mi padre.

    Pero a pesar de todo,
    tú lo sabes,
    habríamos querido convidar a Dios
    para que presidiera nuestra mesa,
    a Dios pero sin verbo
    sin prodigio
    y sólo para que tú supieras,
    María,
    que Dios está en todas partes
    y también en tu plato de cebollas
    aunque te haga llorar.

    Pero sobre todo,
    acuérdate de mí y de la herida,
    de antes de que pastaran de mis manos
    en el trigal de las cebollas
    para hacer de nuestro pan
    el hambre de todos nuestros días
    y para que ahora,
    que tú ya no te acuerdas
    y que la mala semilla alimenta el trigal de lo desaparecido
    yo te descubra, María,
    que no es tu culpa
    ni es culpa de tu olvido,
    que es este el tiempo
    y este su quehacer.... more »

  • LLANTO

    María,
    hablo de las montañas en que la vida crece lenta
    aquellas que no existen en mi puerto de luz,
    donde todo es desierto y ceniza
    y es tu sonrisa gesto deslucido.

    Allí es enero el mes de los muertos insepultos
    y la tierra es el primer cadáver.
    María
    ¿No recuerdas?
    ¿No ves nada?
    Allí nuestras voces son desecas
    como nuestra piel
    y se nos queman los talones
    por no querer saber de las casas incendiadas.

    Hablo María
    de esta tierra que es la sed que vivo
    y el lecho en que la vida está enterrada.

    Piensa María
    en que esto no es vivir
    y la vida es cualquier otra cosa que existe
    húmeda en los puertos donde el agua sí florece,
    y no es hoguera cada piedra.

    Acuérdate María,
    que somos
    pasto de perros y de aves,
    somos hombres calcinados,
    cortezas vacías
    de lo que éramos antes.
    ¿De qué esta hecha?, niña mía,
    ¿Por qué crees que puedes coserle la grieta al paisaje
    con el hilo de tu voz?,
    cuando esta tierra es una herida que sangra
    en tí y en mí
    y en todas las cosas
    hechas de ceniza.

    En nuestra tierra,
    los cuervos lo miran a uno con tus ojos
    y las flores se marchitan
    por odio hacia nosotros
    y la tierra abre agujeros
    para obligarnos a morir.... more »

  • MIEDO

    Madre,
    recógeme el sonido de la lluvia en el tejado del abuelo
    cuéntame de las noches en que descubrí la sed por los acantilados
    y de cómo desprendiste el fuego de la luz
    para permitirnos en encuentro con nuestros primeros demonios.
    Recuerda nuestra estancia eterna en los rincones de la casa
    cuando aún llovían tardes grises en al arena
    y la lluvia mohosa venía con abril
    y todavía no tenía miedo.... more »

  • PUERTO QUEBRADO

    Si supieras que afuera de la casa,
    atado a la orilla del puerto quebrado,
    hay un río quemante como las aceras.

    Que cuando toca la tierra
    es como un desierto al derrumbarse
    y trae hierba encendida
    para que ascienda por las paredes,
    aunque te des a creer
    que el muro perturbado por las enredaderas
    es milagro de la humedad
    y no de la ceniza del agua.

    Si supieras
    que el río no es de agua
    y no trae barcos
    ni maderos,
    sólo pequeñas algas
    crecidas en el pecho
    de hombres dormidos.

    Si supieras que ese río corre
    y que es como nosotros,
    o como todo lo que tarde o temprano
    tiene que hundirse en la tierra.

    Tú no sabes,
    pero yo alguna vez lo he visto
    hace parte de las cosas
    que cuando se están yendo
    parece que se quedan.... more »

  • THE SNACK

    Remember also María
    those afternoons at four o'clock
    in our burnt port
    Our port
    was rather a foundering bonfire
    or a wasteland
    or a flash of lightning.

    Remember the lighted up ground,
    and how we scratched the back of the earth
    as if disinterring the green pasture.

    The backyard where the snacks were handed out,
    our plate brimming with onions
    that our mother salted for us,
    that our father bagged for us.

    But in spite of everything,
    you know,
    we would have liked to invite God
    to sit at the head of our table,
    God but without the Word
    without prodigies
    and only so that you would know,
    María,
    that God is everywhere
    and also in your plate of onions
    even if it makes you cry.

    But above all,
    remember me and the wound,
    before they grazed from my hands
    in the wheat field of the onions
    to make our bread
    the hunger of all of our days
    and so that now
    that you don't even remember
    and the bad seed feeds the wheat field of the vanished
    I reveal to you, María,
    that it is not your fault
    nor the fault of your forgetting,
    that this is time
    and this its doing.... more »

  • THE STONE HOUSE

    It was common
    and dull
    and peeved
    that gesture
    with which we turned our backs to the stone house of my father
    to wave flowery skirts
    of light
    in our dried up port.

    For the first time
    and without a nurse
    we skirted the arcade of the afternoon,
    all of that not to see
    the hands of stone of my father,
    darkening everything,
    grasping everything,
    his words of stone
    and hail
    raining on the garden of the drought.

    And we running away toward whitened streets
    and the noon time show
    and they repeating
    in the door of stone:
    fourteen years old,
    short skirts,
    red unused shoes.

    We were eager for music
    and splendor
    and juggling,
    facing the shiny sidewalk,
    before we stayed put
    and voiceless
    to see the desolate print,
    the ruins.

    For it is the silence
    and not the bustle of the days
    that goes through.
    The silence,
    which is thirty two coffins
    empty and white.... more »

  • UN RINCÓN PARA QUEDARSE

    Ya no requieras, María,
    el alma de las cosas desprovistas
    que no son más que huesos de esta casa muerta.

    No busques el vacío de tu cuerpo en las paredes
    que no saben de ti
    que por ti no preguntan;
    ni tampoco cicatrices en el aire
    de azul embalsamado
    que sólo está aquí como prueba de un cielo abolido.

    El paisaje es todo lo que ves,
    pero no sabe que existes,
    así como estas cosas que nada contarán de ti,
    de tus heridas.

    Acuérdate, María,
    que tu eres la casa y las paredes
    que viniste a derrumbar
    y que la infancia es territorio
    en el que el espanto anhela
    no sé qué oscuro rincón para quedarse.... more »

  • weeping

    María,
    I speak about the mountains where life grows slowly
    those that do not exist in my port of light,
    where everything is desert and ashes
    and your smile is a tarnished gesture.

    There January is the month of the unburied dead
    and the land of the first corpse.
    María,
    don't you remember?
    don't you see anything?
    There our voices are scorched
    as our skin
    and our heels get burned
    for not wanting to know
    about the burned up houses.

    I speak María
    about this land which is the thirst I live with
    and the bed in which life is buried.

    Think María
    that this is not living
    and that life is any other thing that exists,
    damp in the ports where water does flower,
    and where there is not a bonfire in each stone.

    Remember, María,
    that we are
    food for dogs and birds,
    we are parched up men,
    empty barks
    of what we used to be.
    What are you made of, my child?
    Why do you think you can sew the crack in the landscape
    with the thread of your voice?
    if this land is a wound that bleeds
    in you and in me
    and in all the things
    made of ashes.

    In our land
    the raven looks at us with your eyes
    and the flowers wilt
    out of hatred of us
    and the earth opens up holes
    to force us to die.... more »